TXINGUDI KORRIKA, LA CARRERA QUE UNE UNA BAHÍA

Impulsada por el BAT y por Felipe Martínez desde Leire Sport, Txingudi Korrika se ha convertido en una de las grandes señas de identidad deportivas de la comarca. De las retransmisiones de Radio Irun a un palmarés de lujo, la prueba ha tejido una historia compartida entre Hendaia, Irun y Hondarribia.
Txingudi Korrika celebrará el 4 de octubre una nueva edición convertida en mucho más que una carrera popular. Su historia habla de deporte, pero también de comarca, de cooperación y de una manera de entender el Bidasoa como un espacio común por encima de fronteras administrativas. Era uno de los objetivos del Consorcio transfronterizo.
Desde aquella primera salida en 1998 hasta la actualidad, la prueba organizada por el Super Amara-Bidasoa Atletiko Taldea ha mantenido intacta una personalidad propia que la distingue dentro del calendario atlético guipuzcoano. No en vano, tras las tradicionales ascensiones a Guadalupe y San Marcial, es la prueba más veterana del club.
Detrás de aquella aventura se encontraba el trabajo del BAT y el impulso de personas que creyeron que la bahía merecía una carrera propia. Entre ellas destacó Felipe Martínez, desde Leire Sport, uno de los grandes valedores de una iniciativa que entonces parecía tan atractiva como complicada. Y encontró también a Urpean, más allá del Bidasoa.
Y es que organizar una carrera que atravesara tres ayuntamientos y dos estados no era una tarea sencilla. Cada edición obligaba a coordinar administraciones, permisos, servicios de tráfico y dispositivos de seguridad diferentes. Visto con la perspectiva de los años, aquellos esfuerzos constituyeron una auténtica demostración de voluntad colectiva para hacer posible una prueba que simbolizaba la unión de Hendaia, Irun y Hondarribia.
Radio Irun, la voz de la carrera
Txingudi Korrika también conserva una profunda dimensión sentimental para varias generaciones de bidasotarras.
En aquellos años, Radio Irun mantenía un marcado carácter local- que le otorgó carta de naturaleza- y la carrera formaba parte de las grandes citas del calendario comarcal. La unidad móvil seguía el recorrido prácticamente en directo- así como la BEHOBIA- ofreciendo una cobertura hoy difícil de imaginar.
Al volante aparecía la figura siempre cercana de Juantxo Atxukarro, recorriendo las carreteras de la bahía mientras los periodistas deportivos narraban la evolución de la prueba, las posiciones de cabeza y las incidencias del recorrido.
Aquellas retransmisiones acabaron convirtiéndose en una auténtica fotografía sonora de la comarca. Mientras avanzaban los corredores también desfilaban por las ondas las playas de Hendaia, las calles de Irun, las murallas de Hondarribia, los voluntarios, los aficionados y la vida cotidiana de una bahía que encontraba en la carrera un motivo más para sentirse unida. Y no nos olvidemos de este aspecto.
Un cuadro de honor de primer nivel
La historia deportiva de la Txingudi Korrika también se refleja en un palmarés de enorme nivel. En categoría masculina figuran nombres como Dahbi El Miludi, vencedor de la primera edición y también de la de 2008; Peter Kipkoech; Rafa Maritxalar; Yannik Colombel; Mohammed Boucif; Antonio Etxeberria; Imanol Cruz; Frank Loustau; Sahbi Abdelhak; Yousef Naser; Iñaki Gebrero; Lionel Petriacq; Jon Garraus, doble vencedor consecutivo; Antonio Casado; Xabier Martínez; Jean François Notebaert; Unai Arroyo, protagonista de una brillante serie de triunfos; José Antonio Gómez de Arriba e Iraitz Arrospide.
Entre las mujeres sobresalen Stephanie Manel, primera ganadora de la prueba; Iratxe Aranburu, una de las grandes dominadoras de la historia de la carrera; Rosi Talavera; Amaia Arana; Cindy Breignas, vencedora en tres ocasiones; Cristina Alles; Claudia Behobide, que encadenó tres triunfos consecutivos; Maider Guerrero; Elena Silvestre; Nerea Sagarna; Alejandra Arribas y Sara Villasante.
El mejor espejo de la comarca
Sin embargo, la verdadera grandeza de la Txingudi Korrika va mucho más allá de los cronómetros. Su mayor mérito ha sido convertirse en un punto de encuentro para miles de corredores, voluntarios y aficionados de ambas orillas del Bidasoa. Una carrera capaz de mantener vivo el espíritu con el que nació y de proyectar una imagen de comarca abierta, deportiva y compartida.
Por eso, cada vez que el pelotón vuelve a ponerse en marcha, no sólo arranca una prueba atlética. También regresan los recuerdos de quienes la hicieron posible: los voluntarios del BAT, el empuje de Felipe Martínez y Leire Sport, la complicidad de los tres ayuntamientos y aquellas voces de Radio Irun que, con Juantxo Atxukarro al volante y los periodistas deportivos junto al micrófono, acompañaron desde el primer día una carrera que acabó convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de la bahía de Txingudi.





