IRUDEK BIDASOA IRUN RECUPERA EL PULSO ANTES DEL VIAJE A LIMOGES

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IRUDEK BIDASOA IRUN RECUPERA EL PULSO ANTES DEL VIAJE A LIMOGES

Un arranque demoledor encarrila la victoria ante el Cajasol Proin Sevilla (38-33), en una tarde marcada por el regreso de Rodrigo Salinas a Artaleku y por la recuperación de las mejores señas de identidad del conjunto de Álex Mozas.

El balonmano, como solía explicar Juantxo Villarreal Olazabal, es un juego de relaciones. La defensa condiciona la portería, la portería activa el contraataque y el contraataque acaba modelando la confianza de un equipo. Irudek Bidasoa Irun recuperó esa cadena de virtudes en Artaleku para superar al Cajasol Proin Sevilla por 38-33 y mantener un inicio liguero impecable, con cinco victorias en cinco jornadas. Venían los irundarras de sufrir una derrota europea en Madeira, que había dejado más dudas por las sensaciones que por el resultado. Tocaba reaccionar. Y lo hizo desde el primer minuto.

La tarde comenzó, además, con un componente emocional. Artaleku recibió con una ovación larga y sincera a Rodrigo Salinas, uno de los jugadores más queridos por la afición bidasotarra durante los últimos años. El lateral chileno regresaba a la que fue su casa y encontró el reconocimiento de una grada que sigue identificándolo con algunas de las etapas más brillantes del club. También fue aplaudido Tito Díaz, otro exjugador amarillo que conserva el afecto de la afición irundarra.

Con el balón en juego, apenas hubo tiempo para los matices. Eso era cuestión del ilustre periodista local de EL DIARIO VASCO, Juan Luis Seisdedos Bouzada. El Bidasoa salió disparado. Nevado y Sladkowski impusieron su ley en el centro de la defensa, Maciel comenzó a encadenar intervenciones y cada recuperación local se transformó en una transición vertiginosa hacia la portería andaluza. Xavi González y Tuà aprovecharon los espacios y el Sevilla quedó atrapado en una dinámica de errores que el conjunto de Mozas castigaba sin contemplaciones.

Antonio García comprendió enseguida que el encuentro podía escapársele. Solicitó un primer tiempo muerto con 5-2 y tuvo que gastar el segundo cuando el marcador reflejaba un preocupante 8-2 antes de alcanzar el minuto ocho. Era la imagen más precisa de lo que estaba sucediendo sobre la pista. El parcial siguió creciendo hasta el 10-2 y el 11-3. El Bidasoa defendía, recuperaba y corría. No había artificios ni florituras. Había una relación directa entre esfuerzo defensivo y producción ofensiva. Durante ese tramo, nos recordó a los mejores momentos de su temporada.

Sin embargo, el Sevilla no desapareció del partido. Los equipos con experiencia rara vez lo hacen. La entrada de Román dio otra profundidad al ataque visitante. Tito Díaz aportó claridad en la circulación y Terçariol comenzó a intervenir desde la portería. Poco a poco, los andaluces fueron encontrando soluciones para reducir una desventaja que parecía insalvable. El Bidasoa continuaba dominando, pero ya no con la autoridad de los primeros minutos. Algunas pérdidas y cierta precipitación permitieron al Sevilla acercarse hasta el 21-18 con el que se alcanzó el descanso.

La segunda parte planteó un desafío diferente para los locales. Ya no se trataba de abrir hueco, sino de administrarlo. El Sevilla intentó elevar el ritmo del encuentro, buscando que aparecieran las dudas. El Bidasoa respondió con madurez. En ese contexto emergió la figura de Gorka Nieto. Sus goles tuvieron un valor que fue mucho más allá de las estadísticas, especialmente los tres tantos que llegaron en situaciones de pasivo, cuando las defensas parecían haber cerrado todos los caminos. Fueron acciones que frenaron cada intento de reacción visitante y permitieron a los locales conservar la iniciativa. También resultó decisivo el comportamiento colectivo durante las inferioridades numéricas. Las exclusiones de Mujika y Martín apenas alteraron la solidez de un equipo que siguió defendiendo con disciplina y compromiso.

La resistencia sevillana tuvo como protagonistas precisamente a dos hombres muy conocidos en Artaleku. Rodrigo Salinas asumió responsabilidades desde la primera línea y Tito Díaz ofreció soluciones ofensivas en los momentos más delicados para los suyos. Entre ambos ayudaron a sostener la competitividad de un equipo que nunca bajó los brazos.

Pero el encuentro ya estaba en manos del Bidasoa. A diferencia de lo ocurrido días atrás en Madeira, los irundarras supieron gestionar los momentos decisivos. Alargaron los ataques cuando fue necesario, eligieron mejor los lanzamientos y evitaron regalar posesiones. La pérdida sevillana tras un tiempo muerto, a cuatro minutos del final, y el posterior gol de Nieto terminaron por apagar cualquier esperanza visitante. El desenlace fue tranquilo para un Bidasoa que cerró el partido como lo había abierto: defendiendo con intensidad y corriendo hacia la portería rival.

El 38-33 final deja mucho más que dos puntos. Confirma el pleno liguero, devuelve la confianza a un grupo que necesitaba una tarde así y permite afrontar con mejores sensaciones el próximo compromiso europeo ante el Limoges de Jon Azkue, vencedor este fin de semana frente al Nîmes. Antes de viajar a Francia, el Bidasoa recuperó una certeza fundamental: cuando la defensa marca el ritmo del partido y la transición encuentra espacios para correr, vuelve a parecerse al equipo que quiere ser.

Ficha del partido

Irudek Bidasoa Irun (38): Maciel; González (6, 1 p.), Mujika (4), Sladkowski (1), Nevado (8), Gorka Nieto (5) y Tuà (5). También jugaron Faílde, Iñaki Cavero Echepare (1), Peciña, Furundarena (1), Rodrigo Salinas (4), Martín (2), Mindegia, Magalhães e Iribar.

Proin BM Sevilla (33): Terçariol, Rodríguez; Rodrigo Salinas (1), Tioumentsev (1), Chema Márquez (8, 3 p.), Martínez y Uríos (3). También participaron Ramírez, Ruiz (5), Román (7), Mateo (2), Tito Díaz (2), Morales (1), Conchillo, Deco (2) y Freitas (1).

Parciales: 4-2, 10-2, 13-6, 16-9, 18-14, 21-18; 27-21, 28-24, 30-25, 33-28, 35-31 y 38-33.

Árbitros: Gómez Eguiluz y Gayoso Jiménez. Excluyeron a Magalhães, Mujika, Martín y Sladkowski por el Bidasoa, y a Freitas, López y Uríos por el Sevilla. Descalificaron a Chema Márquez.

Incidencias: Partido correspondiente a la quinta jornada de la Liga Asobal, disputado en Artaleku ante 1.674 espectadores. Ovación para Rodrigo Salinas en su regreso a Irun y aplausos para Tito Díaz, ambos exjugadores del conjunto bidasotarra. Coincidió, además, con los 300 partidos de Iñaki Cavero Echepare en la Liga Asobal. FOTO FOKU

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