TXINGUDI KORRIKA 2025, CUANDO CORRER ES TAMBIÉN RECLAMAR LO QUE ES JUSTO

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TXINGUDI KORRIKA 2025, CUANDO CORRER ES TAMBIÉN RECLAMAR LO QUE ES JUSTO

 

El domingo amaneció con esa lluvia fina – a veces con algún chaparrón - que no moja pero que avisa. Hendaia, Irun y Hondarribia se desperezaban bajo un cielo grisáceo que, como cada año, se abría justo a tiempo para que la bahía del Txingudi se convirtiera en un río de zapatillas, sudor y sonrisas. La Txingudi Korrika, en su 26ª edición, volvió a ser mucho más que una carrera: fue una declaración de amor al deporte popular, al territorio compartido, y —por qué no decirlo— a la dignidad de quienes lo practican.

Ander Aramendi, con la camiseta del Super Amara BAT, cruzó la meta como quien conoce cada baldosa del recorrido. 31:57, y otra victoria que ya empieza a parecer costumbre. En categoría femenina, Nerea Sarriegi se impuso con un tiempo de 39:51, en un podio apretado que dejó claro que aquí se corre con el corazón. Y en la modalidad de handbikes y sillas, Iñaki Mujika voló sobre el asfalto en 21:47, demostrando que la inclusión no es una palabra bonita, sino una realidad que se construye con compromiso —gracias, una vez más, a la Salto Foundation.

Pero si algo quedó claro este fin de semana, es que el atletismo local necesita más que aplausos y dorsales. Necesita infraestructuras dignas. Y aquí es donde la reivindicación toma forma: las pistas deben trasladarse a Txenperenea. No es una ocurrencia ni un capricho. Es una necesidad. Las exigencias de un atletismo moderno, inclusivo y abierto a la ciudadanía lo imponen, de un lado, y el cumplimiento de la ley como premisa, por otro.

Txenperenea ofrece espacio, accesibilidad y futuro. No hablamos solo de tartán y vestuarios. Hablamos de crear un centro neurálgico del deporte en Irun, un lugar donde los niños que corrieron el sábado en la Korrika Txiki puedan entrenar mañana sin tener que esquivar charcos ni compartir calle con coches. Hablamos de dignidad, de planificación, de visión.

La Txingudi Korrika 2025 fue un éxito. Pero que no se nos olvide: correr también es reclamar. Y si algo nos enseñó esta edición, es que el atletismo de la comarca merece volar más alto. Y para eso, Txenperenea es el punto de partida.

 

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