TRES ESQUIADORES FALLECEN EN UN ALUD EN PANTICOSA, ENTRE ELLOS EL IRUNDARRA ENEKO ARRASTUA

El Pirineo amaneció este lunes con una de esas noticias que dejan un silencio difícil de llenar. Tres esquiadores, uno de ellos de Irun, perdieron la vida al ser arrastrados por un alud en el Pico Tablato, a unos 2.200 metros de altitud, en las inmediaciones del Balneario de Panticosa. Una cuarta persona resultó herida leve por hipotermia. El grupo, formado por seis montañeros experimentados, fue sorprendido por la avalancha hacia el mediodía.
Entre las víctimas se encuentra Eneko Arrastua, de 48 años, muy conocido en la ciudad por su afición al esquí y a las carreras de montaña. Integrante del grupo Kbrnzs, heredero de los Mugalaris, Arrastua representaba esa forma discreta y constante de vivir la montaña que tanto identifica a muchos irundarras. Su pérdida ha causado una profunda conmoción en la localidad.
Junto a él fallecieron Jorge García-Dihinx, pediatra del Hospital San Jorge de Huesca y divulgador de referencia en el mundo del montañismo gracias a su blog La meteo que viene, y su pareja, Natalia Román, también aficionada a la montaña. Ambos eran figuras muy queridas en el entorno pirenaico.
Según explicó el Gobierno de Aragón, la avalancha se produjo por la fractura de una placa de hielo en láminas, un fenómeno habitual tras días de frío y nevadas recientes. Tres de los integrantes del grupo quedaron fuera del alud por el propio golpe del arrastre; una cuarta persona, semienterrada, fue rescatada con vida y trasladada al Hospital San Jorge con síntomas de hipotermia.
El aviso al 112 se produjo en torno a las 13.00 horas. La Guardia Civil activó a los grupos de rescate de Panticosa, Jaca y Huesca, además de la Unidad Aérea y un médico del 061. La magnitud del incidente llevó incluso a valorar la intervención de la UME, finalmente innecesaria. Los cuerpos sin vida fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Huesca.
Las autoridades insistieron en la necesidad de extremar la precaución en la montaña. “El riesgo cero no existe”, recordaron, subrayando que incluso los montañeros más experimentados pueden verse sorprendidos por la inestabilidad del terreno.
Para Irun, la muerte de Eneko Arrastua supone un golpe especialmente duro en un año ya marcado por varias tragedias en la montaña. Su nombre se suma hoy a esa lista que nadie quiere escribir, pero que la comunidad irundarra afronta con el respeto y la serenidad que siempre ha mostrado ante sus pérdidas.
FOTO KBRNZS





