SUPER AMARA BAT CIERRA UNA TEMPORADA HISTÓRICA: LAS CHICAS SÉPTIMAS EN LA ÉLITE; LOS HOMBRES ASEGURAN LA PERMANENCIA

El club irunés firma su mejor clasificación femenina en la máxima categoría y remata la campaña con una victoria masculina en Durango que garantiza la continuidad en Primera División.
La liga nacional de clubes bajó el telón con un mensaje claro desde Irun: el Super Amara BAT ya no es un invitado en la élite, sino un equipo que empieza a ocupar su sitio. Las mujeres firmaron un séptimo puesto histórico, el mejor resultado del club en la categoría reina. Los hombres, por su parte, viajaron a Durango con la obligación de ganar para seguir en Primera División y lo hicieron con una solvencia que no admite discusión.
El equipo femenino: un salto que ya no sorprende
El tercer año consecutivo entre los ocho mejores clubes del país no se vivió como una rutina, sino como la confirmación de un proceso. Tras dos octavos puestos, el equipo femenino dio un paso más y terminó séptimo, empatado a puntos con las sextas y a solo dos de la cuarta plaza.
La última jornada, disputada en Pamplona y marcada por bajas de última hora, no rebajó la ambición. El grupo compitió con una madurez que ya no sorprende a nadie que siga de cerca la evolución del club.
Actuaciones que explican un año distinto
La victoria de Douae Ouboukir en los 3000m obstáculos fue el mejor resumen de la temporada: autoridad, regularidad y una marca —9:51.25, MMP y 16ª mejor española de todos los tiempos— que habla por sí sola. Cinco carreras, cuatro triunfos y un segundo puesto. No hay mucho más que añadir.
El relevo 4x400 femenino volvió a mejorar su propio récord absoluto de Euskadi, dejándolo en 3:43.33. El cuarteto formado por Atxebarria, Fernández, Garrido y Aguerralde compitió con una seguridad impropia de su juventud.
También sumaron puntos de peso Aslim Quiala (pértiga, 4.06 m) y Olaia Becerril (longitud, 6.31 m), ambas terceras. A ellas se sumaron las MMP de Uxia Pereira (récord gallego absoluto en 100m, 13.64), Naia Llorente (altura, 1.75) y Alaine Aguerralde (400m, 54.33), esta última además con récord de Gipuzkoa Sub20.
El resto del equipo sostuvo la jornada con marcas sólidas, de esas que no llenan titulares pero construyen clasificaciones. La suma de todas explica por qué el club ha subido un peldaño que parecía reservado a otros.
El equipo masculino: una permanencia trabajada, no regalada
El conjunto masculino llegaba a Durango con la presión de defender la categoría. No era un trámite: era una jornada de las que definen carácter. Y el equipo respondió con una victoria que despejó cualquier duda. El Super Amara BAT cerró la liga en novena posición, suficiente para seguir un año más en Primera División.
Cinco victorias que marcaron la jornada
La jornada dejó cinco triunfos que sostuvieron la clasificación: Alejandro Per (200m, 21.80), Ander Aramendi (3000m, 8:18.25), Iker Arozena (longitud, 7.66 m y mínima para el Campeonato de España), Alejandro Esteban (jabalina, 64.37 m) y Bruno Cagigos (disco, 46.89 m).
Puntos que sostienen la categoría
Los segundos puestos de Aritz Zuazo (altura, 1.99) y Mario Estanga (pértiga, 4.46) dieron aire en la clasificación. Los terceros de Iker Piñeira (100m, MMP 10.64), Eñaut Arburua (400mv, MMP 54.41), Juan Errandonea (triple, 14.60), Gonzalo Tamayo (peso, 13.16) y el 4x400 —que volvió a batir el récord del club con 3:13.34— completaron una jornada sin fisuras.
El resto del equipo aportó marcas sólidas, suficientes para dejar claro que la permanencia no ha sido un regalo, sino una consecuencia.
Un club que ya no mira hacia arriba: está arriba
La temporada deja una sensación evidente: el Super Amara BAT ya no compite para sobrevivir, sino para consolidarse. El equipo femenino ha firmado un resultado histórico. El masculino ha demostrado que sabe responder cuando la clasificación aprieta.
El club cierra la liga con algo más que puntos: con la certeza de que el camino es ascendente. Y con Txenperenea que sigue esperando.





