SANDRA PIERA Y JON URTIZBEREA DOMINAN UNA SUBIDA SAN MARCIAL MARCADA POR EL BOCHORNO

La Carrocería Euskalduna XLVIII Subida a San Marcial volvió a teñir de ambiente festivo y esfuerzo la mañana del sábado en Irun. A las 10.30, desde la plaza Urdanibia, 157 corredores se lanzaron a por los 3,6 kilómetros y 200 metros de desnivel que separan el casco urbano de la ermita. El calor, pegajoso y persistente, marcó el ritmo de una edición que, aun así, mantuvo el pulso competitivo y el sabor tradicional de esta cita imprescindible de los sanmarciales.
Pero si hubo un nombre propio que brilló con luz irundarra, ese fue el de Sandra Piera. La atleta del Super Amara BAT volvió a demostrar que San Marcial es su territorio. Con un tiempo de 17’04’’, Piera no solo revalidó su triunfo de 2024, sino que además lo hizo mejorando su marca en 18 segundos, un detalle que habla de su ambición y de su capacidad para crecer incluso en condiciones adversas.
La burgalesa Silvia Villán fue la única capaz de seguirle el ritmo, llegando a meta en 17’20’’, mientras que el podio lo completó la también irundarra Intza Méndez con 17’47’’. Tras ellas, Ainhoa Elortegi y Olatz Zabala cerraron el top-5 femenino, confirmando el dominio local en la categoría.
En la prueba masculina, el guion volvió a ser el esperado: Jon Urtizberea se impuso con solvencia, firmando 13’51’’ y sumando su cuarta txapela (2019, 2024, 2025 y 2026). Aunque su registro quedó lejos del récord personal, el irundarra volvió a demostrar que es el gran especialista de la subida. Tras él, Adrián Martín y José María Peso completaron el podio.
La llegada a la ermita, como manda la tradición, desembocó en un hamaiketako bajo los árboles, con txistorrada, bebida fresca y ese ambiente de cuadrilla que convierte la Subida a San Marcial en algo más que una carrera: en un ritual irunés.





