RIAZOR CONDENA LA FALTA DE PEGADA DE UN REAL UNIÓN NOTABLE ANTE EL FABRIL 2-0

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RIAZOR CONDENA LA FALTA DE PEGADA DE UN REAL UNIÓN NOTABLE ANTE EL FABRIL 2-0

El Real Unión mereció mucho más ante el filial deportivista, pues dominó el choque y gozó de las mejores ocasiones, pero acabó castigado en un desenlace amargo y sin premio tras encajar dos goles en el tramo final (2-0). El fútbol es cuestión de goles, no de merecimientos (Alfredo Di Stéfano). ¡Ay, fútbol! Qué ingrato eres a veces cuando te pones la venda en los ojos y decides no premiar al que más propone, al que más suda la camiseta y al que de verdad le pone alma a la tarde. Lo de este sábado en Riazor es de esos reveses que te dejan un nudo en la garganta al abandonar el estadio. Porque el Real Unión hizo prácticamente todo bien: compitió con el cuchillo entre los dientes, plantó cara con señorío en un escenario de los grandes y maniató por completo a un Fabril que no sabía por dónde meterle mano al partido. Sin embargo, en este dichoso juego mandan las áreas, y ahí, cuando la pelota quema, el Real Unión perdonó lo que no se puede perdonar... y el fútbol, que no entiende de justicia poética, te cobra hasta el último peaje.

Desde que sonó el silbato de Cueto Amigo, dio gusto ver al conjunto irundarra adueñarse del verde. El Fabril avisó tímidamente con un tiro manso de Iker Gil a las manos de Tena, pero pronto se dio cuenta de que iba a tener que sudar tinta. El Real Unión comenzó a robar arriba, a morder en la presión y a avisar con verdadero peligro. La primera ocasión clara llegó tras un saque de meta lejano de Tena que peinó Galarza, prolongó Unai García y Yassin mandó arriba. Poco después, Unai García rozó el gol al enviar al lateral de la red un balón que recogió tras un fallo en la salida de Marqués.

Aunque el Deportivo Fabril apretó en el tramo final del primer acto y obligó a intervenir a Tena, la réplica del Real Unión fue una auténtica exhibición de buen fútbol. Primero, con una maniobra sensacional de Sangalli, quien dejó pasar un pase de Yassin para que Ander Martín fusilara desde el punto de penalti y se topara con el pecho milagroso de Marqués; y luego, con un remate forzado de Galarza que se marchó rozando el poste.

El paso por los vestuarios no cambió el monólogo del Real Unión. Antes del minuto 47, Sangalli se inventó una jugada entre una maraña de piernas para dejar solo a Galarza, pero el atacante mandó arriba el mano a mano. El acoso continuó: un centro envenenado de Unai Medina que Galarza no pudo teledirigir y, sobre todo, una genialidad de mago de Sangalli que sirvió en bandeja el gol a Unai García. Su potente remate cruzado superó a Marqués y desató la alegría en el banquillo, pero el colegiado anuló el tanto por un ajustadísimo fuera de juego. Para colmo, en el 83', Marqués volvió a erigirse en héroe local al achicar desesperadamente otro mano a mano a un Galarza que acabó la noche con pesadillas con el meta local.

Y cuando todo olía a triunfo, o como mínimo, a un punto peleado y merecido, se desencadenó la tragedia en dos zarpazos que dejan helado el corazón. En el minuto 85, cuando mejor estaba el Real Unión, Álvaro remató de cabeza un centro medido de Koke tras colarse entre los centrales para poner el 1-0. El golpe anímico fue demoledor. Ya con el equipo descosido y volcado al abordaje a la desesperada en campo contrario, Mardones culminó una contra con un tiro raso en el 97' para certificar el 2-0 definitivo.

El Real Unión vuelve de A Coruña decepcionado por el resultado, y tras enlazar tres jornadas sin ganar después de un brillante arranque, duele. Claro que duele, porque la victoria estuvo al alcance de la mano en un partido en el que fue muy superior. Ésta vez la estela de Juanito Emery, Jabo Irureta y Chuchi Hidalgo quedó diluida. Pero que nadie agache la cabeza: este Real Unión tiene cuajo, tiene fútbol y tiene el orgullo intacto para levantarse de cualquier golpe. Toca apretar los dientes, lamerse las heridas en el vestuario y afinar la puntería, que la liga es muy larga.

Por de pronto, las penas del césped encontrarán un merecido bálsamo institucional esta semana, cuando el Real Unión reciba un reconocimiento, un galardón que pone en valor el peso, la historia y el sentir de nuestro club en toda la comarca. Una caricia al alma justo antes de mirar de nuevo a la competición: el próximo sábado, a las 16:30 horas, el Stadium Gal se vestirá de gala para recibir a la UD Ourense.

FICHA TÉCNICA

Deportivo Fabril (2): Marqués; Quique, Ferrán, Samu, Xabi; Rubén, Yayo (Koke, m. 62), Álvaro (Mardones, m. 88); Guerrero (Kevin, m. 77), Barbosa (Domínguez, m. 62) e Iker Gil (Ochoa, m. 62).

Real Unión (0): Tena; Javi Fontán (Unai Medina, m. 46), Gaizka Martínez, Paul, Mateo; Gaubeka (Urzti, m. 67), Ander Martín (Mancisidor, m. 80), Sangalli (De la Mata, m. 77); Unai García, Yassin (Arruti, m. 46) y Galarza.

Goles: 1-0, m. 85: Álvaro. 2-0, m. 90+7: Mardones.

Árbitro: Guillermo Cueto Amigo (Castilla-León). Amonestó a Mardones por parte del Deportivo Fabril y a Javi Fontán, Azkune, Mateo y De la Mata por parte del Real Unión.

Incidencias: Partido disputado en Riazor ante unos 1.200 espectadores.

Foto: Deportivo de la Coruña

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