PARTIDO CLAVE EN CASA, RESPETO AL RIVAL Y MIRADA EUROPEA

El vestuario afronta con máxima concentración el duelo contra el Cangas, consciente de que, pese a la irregular temporada del conjunto gallego, el partido será exigente.“Siempre nos han hecho partidos muy duros, muy competitivos”, reconoció, Matheus Da Silva, uno de los protagonistas en la previa, subrayando que el favoritismo de jugar en casa no debe confundirse con confianza excesiva.
El jugador admitió que el rival no está cumpliendo sus objetivos iniciales, que apuntaban a las plazas europeas, pero advirtió que buscarán puntos en escenarios complicados. Según explicó, “no es desesperación, pero van a buscar puntos en campos que ellos no habían planteado aún”.
La plantilla insiste en que el objetivo propio también pasa por Europa. “Nosotros tenemos nuestro objetivo que está en la plaza de Europa y por eso digo que el partido va a ser muy difícil”, señaló. De manera indirecta, dejó claro que la presión por sumar es compartida: mientras Cangas busca escapar de la zona baja, el equipo local quiere consolidar su posición continental.
El calendario inmediato añade tensión. El jugador brasileño recordó que son tres partidos decisivos para la clasificación y que la clave será no precipitarse. “El riesgo puede ser querer correr más de la cuenta. Mañana toca lo de mañana, lo del miércoles será el miércoles y el sábado lo que corresponda”, explicó, en referencia a la necesidad de gestionar cada encuentro con calma.
La consigna es clara: partido a partido. El vestuario analiza fases específicas del juego, adaptándose a las fortalezas de cada rival. “Algunos corren más, otros tienen defensa mejor. Nosotros vamos mirando partido a partido, poco a poco”, detalló.
El objetivo inmediato está marcado: sumar los seis puntos que restan. “Nuestro objetivo son los seis puntos últimos ahora y vamos a por ahí”, concluyó con firmeza.





