OSKAR RODRÍGUEZ Y EL ÓRGANO QUE RECUERDA, MEMORIAL JOSÉ MANUEL AZKUE

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OSKAR RODRÍGUEZ Y EL ÓRGANO QUE RECUERDA, MEMORIAL JOSÉ MANUEL AZKUE

 El Memorial José Manuel Azkue, un ciclo que respira otoño en Oarso-Bidasoa

La parroquia de Santa María del Juncal se prepara para recibir, el próximo 15 de noviembre a las 20:00 horas, una de esas veladas que no se anuncian con estruendo, pero que resuenan largo en la memoria. El organista Oskar Rodríguez, acompañado por las voces del Coro Irungo Ametsa, será el encargado de cerrar el Memorial José Manuel Azkue, un ciclo que desde hace doce años honra la figura de un músico que nunca dejó de mirar hacia su Oiartzun natal.

La primera teniente de alcaldesa y delegada de Cultura del Ayuntamiento de Irun, Nuria Alzaga, se acercó esta mañana al templo para presentar el programa. Lo hizo con palabras que no buscan el titular fácil, sino el reconocimiento sincero: “Este ciclo refuerza el valor de los órganos de la zona del este de Gipuzkoa”, dijo, y añadió que “es una muy buena oportunidad para acercar la música de órgano a nuevos públicos, a través de artistas consagrados y nuevos talentos”.

El ciclo, organizado por la asociación Oiartzungo Organozaleak en colaboración con los ayuntamientos de Errenteria, Oiartzun e Irun, se desplegará entre el 8 y el 15 de noviembre, como una hoja de ruta musical que atraviesa conventos, auditorios y parroquias. Cada concierto, una estación distinta:

  • 08/11 – Errenteria, 19:00h: Convento de San Agustín. La Joven Orquesta de Cuerda de Pamplona junto a Ignacio Arakistain al órgano.

  • 09/11 – Oiartzun, 19:00h: Parroquia de San Esteban. Garazi Navas (acordeón), Ignacio Arakistain (piano) y Oskar Rodríguez (harmonium).

  • 13/11 – Oiartzun, 19:00h: Auditorio Landetxe. Cine mudo con “Hot Water” de Harold Lloyd (1924), acompañado por el harmonium de Rodríguez.

  • 15/11 – Irun, 20:00h: Parroquia del Juncal. El órgano de Rodríguez y las voces del Ametsa cerrarán el ciclo.

El Memorial Azkue no es sólo una sucesión de conciertos. Es también un gesto de gratitud hacia José Manuel Azkue, organista nacido en 1927 en Oiartzun, que cruzó el Atlántico para vivir y enseñar música en Nueva York durante 18 años, y que regresó en 1975 para ocupar el órgano de Santa María del Coro en Donostia. Su repertorio era vasto, capaz de abarcar desde las integrales de Bach y Franck hasta estrenos contemporáneos en la Quincena Musical.

La asociación recuerda que Azkue “tenía especial relación con los órganos de Irun, Errenteria, Hondarribia y Donostia, además del de su Oiartzun natal”, y que el memorial busca “poner de manifiesto el valor artístico e histórico del órgano de Oiartzun, y dar oportunidad de escuchar a grandes organistas y jóvenes músicos, con planteamientos de renovación y experimentación”.

No hay entradas, sólo el deseo de estar. El acceso es libre, hasta que el aforo se complete. Y cuando el último acorde se disuelva en la bóveda del Juncal, quedará el eco de un homenaje que no se mide en cifras, sino en emoción.

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