KORROKOITZ LA "REVOLUCIÓN URBANA" QUE TRANSFORMARÁ LA PARTE VIEJA DE IRUN

El Ayuntamiento de Irun ha aprobado definitivamente el Proyecto de Urbanización de Korrokoitz, un plan que busca regenerar uno de los espacios más degradados del centro histórico. La alcaldesa, Cristina Laborda, lo presentó ante el vecindario con un mensaje claro: “Korrokoitz va a sufrir una auténtica revolución urbana. De una zona degradada por el paso del tiempo vamos a transformarlo en un espacio atractivo tanto para que los iruneses puedan seguir desarrollando su proyecto de vida en la ciudad como para el conjunto de la ciudadanía.”
Laborda insistió en que el objetivo fundamental es recuperar el espacio para nuevas familias, devolviendo vitalidad al corazón de la Parte Vieja. De manera indirecta, la regidora subrayó que la intervención no se limita a la construcción de viviendas, sino que pretende dar sentido a un entorno emblemático que había quedado rezagado frente a otras zonas ya rehabilitadas.
El paseo junto al canal: símbolo de la transformación
El proyecto contempla un paseo peatonal y ciclista que bordeará el canal, acompañado de zonas verdes y tres parques públicos. La alcaldesa destacó que este nuevo eje permitirá “abrir la ciudad al río y recuperar la regata como espacio de encuentro”. Según explicó, la renaturalización del cauce seguirá el modelo del Canal del Artia, convirtiéndose en un referente de sostenibilidad urbana.
Laborda señaló que la reurbanización será “más que evidente”, ya que la regata se podrá ver desde la plaza de Urdanibia, reforzando la conexión visual y emocional entre la ciudadanía y su entorno natural.
Vivienda y tejido urbano renovado
El desarrollo residencial incluye 63 viviendas protegidas y cerca de 250 libres, además de espacios comerciales y dotacionales. La alcaldesa recordó que la actuación se ajusta a los criterios de ordenación de la Parte Vieja, con edificios que respetan la estética tradicional: “Queremos que la nueva trama urbana mantenga la identidad propia de Irun, con chaflanes, alineaciones no uniformes y vegetación en los espacios internos.”
Indirectamente, Laborda dejó claro que el proyecto busca equilibrar la modernización con la memoria histórica, evitando que la renovación borre la esencia del barrio.
Un proyecto con fases y plazos definidos
La urbanización se desarrollará en tres fases principales, tras una primera etapa de saneamiento. La demolición de los edificios existentes dará paso a la nueva calle Korrokoitz y al boulevard comercial, mientras que las fases posteriores completarán las zonas verdes y el paseo junto al canal.
El presupuesto asciende a 4,5 millones de euros y el plazo de ejecución se estima en 24 meses. Laborda subrayó que el expediente cuenta con informes favorables de la Agencia Vasca del Agua y con la resolución de impacto ambiental del Gobierno Vasco, lo que garantiza que la actuación se ajusta a los criterios de sostenibilidad.
La visión de futuro
En su intervención, la alcaldesa quiso remarcar que Korrokoitz no es solo un proyecto urbanístico, sino una apuesta por la calidad de vida: “El objetivo fundamental es recuperar el espacio para que nuevas familias den vida al corazón de la Parte Vieja.”
De manera indirecta, Laborda transmitió que la transformación de Korrokoitz es también un símbolo de la capacidad de Irun para reinventarse, integrando pasado y futuro en un mismo espacio.





