KANDI DÍAZ VITORIA, LA SÍNTESIS DE UNA VIDA QUE ENDULZÓ AL BIDASOA

La figura de Kandi Díaz Vitoria se resume en una palabra.ue en Hondarribia todos entienden: respeto. Respeto por el oficio, por la tradición familiar, por la gente y por una comarca que él supo endulzar como nadie durante medio siglo. Su fallecimiento deja una ausencia que se nota en la calle San Pedro, en el puerto,y, sobre todo, en Kai Alde- ahora en espíritu- la pastelería que fue su casa, su orgullo y su manera de estar en el mundo.
Hijo de Cándido Díaz y Edurne Vitoria, nacido en el edificio del restaurante Alameda, Kandi pertenecía a una saga que comenzó en 1898 con la Pastelería Díaz de Kale Nagusia y que encontró su plenitud en Kai Alde, abierta en 1964 en el corazón arrantzale del pueblo. Junto a su hermano Koldo, y con el apoyo de Maitere Zapiain e Itxaso Alza, sostuvo la tercera generación de un negocio que nunca fue solo comercio: fue punto de encuentro, y referencia de calidad. El otro día teníamos la oportunidad de hablarlo con Joseba Amunárriz, el gran patrón, insignia de oro de la Ciudad, y que recordaba aquellos debates con Iñaki de Mujika como maestro de ceremonias.
Kandi fue artesano de manos finas, creador de sabores que hoy forman parte de la identidad del Bidasoa: hojaldres, frantxipan, txapelas, milhojas… productos trabajados con paciencia, cariño y una disciplina que también venía de su otra vida: la de comandante de artillería, de 1997 a 1999, y de caballería, de 2008 a 2011; un hombre recto, serio cuando tocaba, pero cálido siempre.
Su carácter noble, su cercanía y su manera de tratar a todos con consideración lo convirtieron en una figura muy apreciada en todos los ambientes. En cada rincón del pueblo, Kandi era presencia segura, palabra amable y compromiso firme.
Hondarribia despide a un artesano, a un soldado, a un vecino ejemplar. La comarca del Bidasoa despide al hombre que la endulzó durante décadas.
Una vida vivida con dignidad, con trabajo honrado y con una forma de estar que deja huella. Goian Bego, Kandi.
Foto: Emilio.





