JOSEBA AMUNARRIZ Y MIREN GARMENDIA, PATRONES QUE REMAN CON ALMA

Amunarriz y Garmendia reciben los galardones en un acto celebrado en Hiruzta
En la mar de las emociones, donde cada ciaboga es un verso y cada palada una promesa, dos nombres se han convertido en leyenda: Joseba Amunarriz y Miren Garmendia. Hondarribia y Hernani, dos pueblos con alma de trainera, y de puerto. En Hernani no se ve, pero se siente desde tiempos inmemoriales. ACT rinde homenaje a sus patrones más galardonados, artífices de una era dorada en la Eusko Label Liga y la Euskotren Liga.
Amunarriz: el estratega del Cantábrico
Joseba Amunarriz no ha sido solo patrón, ha sido brújula. Tres veces elegido Mejor Patrón CaixaBank (2009, 2012, 2017), su voz en la popa ha guiado a Hondarribia como el viento guía a las velas. En cada regata, su mirada fija en el horizonte y su temple en la virada han convertido la trainera en sinfonía. “No hay ola que no se pueda domar”, parece decir cada vez que la embarcación se lanza a la txanpa final.
Garmendia: la patrona que marca el compás
Desde Hernani, tierra de carácter y raíz, Miren Garmendia ha demostrado que el remo femenino no es futuro, sino presente vibrante. Mejor Patrona en 2021 y 2025, su liderazgo en la Euskotren Liga ha sido ejemplo de serenidad y firmeza. Su voz, clara y decidida, ha tejido confianza entre las remeras, convirtiendo cada regata en una danza sincronizada con el mar. Su nombre ya se pronuncia con la reverencia reservada a quienes dejan huella.
Dos localidades , una misma estela
Que Amunarriz y Garmendia hayan nacido en orillas distintas no impide que remen hacia el mismo horizonte. Hondarribia y Hernani comparten algo más que tradición: comparten el orgullo de haber dado al remo dos timoneles que no solo mandan, sino que inspiran. En sus voces resuena el eco de generaciones que aprendieron a remar con el alma.
"No hay patrón sin memoria, ni trainera sin poesía. Y en Joseba y Miren, la mar ha encontrado sus versos más hondos", escribiría Iñaki de Mujika
Así lo cantaría Iñaki de Mujika en radio, así lo escribiría Nicolás Aguirre en su crónica. Porque hay nombres que no se olvidan, y hay voces que siguen resonando en cada palada.
foto de ACT





