IRUN PRESENTA EL PLAN ESTRATÉGICO DE LAS POLÍTICAS DE SEGURIDAD Y CONVIVENCIA HASTA 2030

El Ayuntamiento detalla una hoja de ruta "basada en la proximidad policial, la cohesión social y la coordinación institucional"
El Ayuntamiento de Irun ha presentado los avances del Plan Estratégico de Seguridad y Convivencia 2027‑2030, un documento que aspira a consolidar un modelo de ciudad más segura, cercana y cohesionada. La alcaldesa, Cristina Laborda, el delegado de Seguridad y Convivencia Ciudadana, Iñigo Berges, y los esponsables de Ikertalde, explicaron este martes los detalles de una propuesta que será debatida en las próximas semanas antes de su aprobación plenaria.
El nuevo plan nace del compromiso adquirido en el Pacto por la Seguridad y la Convivencia de 2022, que establecía la necesidad de una hoja de ruta clara para los próximos años. Su elaboración ha seguido un proceso “compartido y participativo”, según destacó el equipo redactor, apoyado en más de 600 cuestionarios, entrevistas con representantes de la Ertzaintza y áreas municipales, y un taller con agentes sociales. Todo el diagnóstico fue validado ayer en la Comisión Permanente para la Seguridad y la Convivencia.
La alcaldesa Cristina Laborda subrayó que “tan importante es que nuestra ciudad sea segura como que las personas se sientan seguras”. Añadió que la seguridad “no es solo ausencia de delito, sino también vivir con tranquilidad, confianza y en convivencia”. Según explicó, el plan se ha construido “desde el consenso, incorporando aportaciones de ciudadanía, agentes sociales, grupos políticos y profesionales”.
Por su parte, el delegado Iñigo Berges recordó “el trabajo de la Policía Local, la Ertzaintza, los técnicos y todas las entidades que han participado en este proceso”. Explicó que “la seguridad no es solo una cuestión policial, sino también prevención, corresponsabilidad y trabajo conjunto”, y defendió que el objetivo es “seguir mejorando y lograr un Irun con más tranquilidad, confianza y cercanía”.
El documento se estructura en cinco ejes estratégicos, que desembocan en 11 ámbitos de intervención y 24 medidas concretas. Entre ellos destacan el modelo policial de proximidad, orientado a reforzar la presencia cercana y preventiva; la inclusión y corresponsabilidad comunitaria; la mejora de la confianza ciudadana mediante comunicación y pedagogía social; el cuidado del espacio público; y el refuerzo de la coordinación institucional.
Según recoge el documento, uno de los objetivos clave es avanzar hacia un modelo de gobernanza “transversal y multinivel”, capaz de coordinar administraciones, servicios y agentes sociales. También se apuesta por una Policía Local “basada en el contacto directo con la ciudadanía”, donde la comunicación se conciba como herramienta pedagógica, y por un espacio urbano cuidado como elemento esencial de la convivencia.
Durante la reunión de la Comisión Permanente se analizaron además los últimos datos de seguridad, que reflejan una evolución positiva. Las infracciones penales descendieron un 6,5% en el primer trimestre del año, pasando de 1.239 a 1.158. La tasa por cada 1.000 habitantes bajó de 20,42 a 19,09, situando a Irun por debajo de Donostia, Bilbao o Vitoria. Tanto la Ertzaintza como la Policía Local registraron descensos significativos en sus cifras.
La comisión, integrada por representantes políticos, técnicos municipales, mandos policiales, asociaciones de comercio y hostelería y colectivos vecinales, mantiene su función como foro estable para avanzar de forma compartida en la calidad de vida y la tranquilidad de la ciudad. Su objetivo, recuerdan desde el Ayuntamiento, es acordar “un marco común de prevención, prioridades y objetivos” en materia de seguridad y convivencia.





