IRUDEK BIDASOA IRUN, CON EL CORAZÓN EN EUROPA

La victoria frente al Bada Huesca ya es historia (32-24). Aparentemente sin gran esfuerzo, en realidad con notable exigencia. No es solo un viaje, porque en un tiempo nos hubiésemos cruzado con los "serenos" (guardas nocturnos poco conciliadores). A las 4,30, de madrugada, ha comenzado Irudek el viaje. Y es que no es solo un partido más. Lo que el Irudek Bidasoa Irun vivirá este martes en Turda, Rumanía, es mucho más que el inicio de la fase de grupos de la EHF European League. Es otro capítulo de una historia escrita con esfuerzo, con memoria, y sobre todo, con corazón.
Tras eliminar al Académico de Braga, el equipo de Álex Mozas se enfrenta al Potaissa Turda, en un país donde nunca ha ganado. Pero ese “nunca” no asusta. Ese “nunca” despierta hambre, agita el alma, y hace que el corazón de Artaleku palpite más fuerte.
El grupo no es sencillo: Flensburg-Handewitt, vigente campeón, y el Saint-Raphaël francés completan el cartel. Pero Bidasoa no se achica. Respeta, sí. Pero no teme. Llega con confianza, con 9 puntos de 10 posibles en la Liga Asobal, y con la convicción de que cada paso fuera de casa es una conquista.
El partido se jugará en el Turda Arena, un pabellón moderno en una ciudad pequeña, donde el balonmano lo hace grande. Allí esperan Popescu en portería, Ghiță y Mošić en primera línea, y Piechowsky como referencia en la segunda. Un equipo rocoso, curtido, que sabe competir.
El viaje no es cómodo. No hay vuelos chárter. No hay lujos. Bidasoa viaja en autobús, en avión, y sobre todo, con el alma. Y el viernes, sin volver a casa, jugará en Barcelona. Una semana especial, con dos retos, dos partidos, dos oportunidades.
Y la afición, como siempre, cerca. Detrás de una pantalla, con www.txingudiradio.com o simplemente en el corazón. Porque el Bidasoa nunca viaja solo. Con él va Irun, va Gipuzkoa, va su gente. Y entonces, Europa no parece tan lejos. Ha jugado 151 partidos en Europa. Ha ganado 87. 22 en el exterior. Así que empresa complicada.





