EL REAL UNIÓN SOBREVIVE AL CAMPO DEL CD EBRO EN ZARAGOZA 0-0

En el áspero y angosto escenario de El Carmen, en la Almozara zaragozana, el Real Unión firmó un empate sin goles que, sin ser brillante, consolida su condición de equipo difícil de batir. El conjunto irundarra, Invicto, se topó con un Ebro rocoso, disciplinado y consciente de sus limitaciones, que convirtió cada metro del césped en una trinchera. Lo que ocurre es que los empates penalizan mucho en esta categoría.
El partido fue, desde el primer minuto, una batalla de ajedrez sin alardes. El Ebro, bien dirigido por Javier Genovés, supo imponer su guion: presión alta, juego directo y una fe inquebrantable en las acciones a balón parado. El Real Unión, por su parte, trató de imponer su mayor calidad técnica, pero se vio obligado a adaptarse a un contexto incómodo, donde cada pase requería precisión quirúrgica y cada error podía ser fatal.
La primera mitad fue una sucesión de escaramuzas sin consecuencias. Apenas un par de escarceos locales, bien resueltos por la zaga unionista, y una respuesta tibia de los unionistas en una de las acciones puntuales elaboradas, pero sin la precisión necesaria. El partido se jugaba más en la cabeza que en las botas.
En la reanudación, el guion no varió. El Real Unión ganó metros con la entrada de Soroeta, que aportó dinamismo y verticalidad. Fue precisamente el joven atacante quien protagonizó la mejor ocasión del equipo del siempre dinámico Ramsés Gil tras una combinación de tiralíneas, pero su remate se topó con la muralla arlequinada. El Ebro, fiel a su estilo, buscó el gol en sus característicos saques de banda, pero la defensa guipuzcoana, con Molina y Hugo imperiales, no concedió.
La expulsión de Escolar en el tramo final- rozó el gol en un lanzamiento potente que repelió el larguero en el 88- ofreció una rendija que los irundarras intentaron aprovechar, pero el cronómetro fue un enemigo más. El pitido final certificó un empate que, aunque sin brillo, suma. Porque en esta categoría, donde cada punto es una piedra en el edificio de la regularidad, saber resistir también es una forma de ganar.
REAL UNIÓN: Tena; Fontán; Molina; Gaubeka; Mecerreyes (Miguélez, 64′); Arruti; Tellechea; Hugo; De la Mata; Louakima (Unai, 64′); Laken (Soroeta, 45′).
CD EBRO: Mateo; Espi; Muñoz; Borja (Reques, 75′); Paki (Usher, 64′); Charlez (Kevin, 87′); Javi; Attipoe; Soeiro (Marc, 64′); Escolar; Novials (Uche, 75′).
TARJETAS AMARILLAS: Mecerreyes (22′); Paki (47′), (Escolar doble amarilla, expulsión en el 90)
El propietario del Real Unión, Unai Emery, se desplazó a La Almozara para presenciar el choque, que contó con los ánimos de varios aficionados irundarras desplazados a tierras mañas.
Foto: Barbara DUARTE





