EL REAL UNIÓN MERECE GANAR EN IBAIA EN UN EPILOGO DE VÉRTIGO ANTE EL ALAVÉS B (1-1) (Crónica de urgencia)

El duelo entre el Real Unión y el filial del Alavés, marcado por la cautela táctica y la escasez de ocasiones en la primera mitad, se resolvió en un añadido frenético: Aitor Mañas adelantó a los albiazules en el 92 y Santi Miguélez, desde el punto de penalti, devolvió la esperanza a los irundarras en el último suspiro.
El partido en la Ciudad Deportiva José Luis Compañón se desarrolló como un tablero de ajedrez, con movimientos calculados y un guion que parecía escrito para terminar en empate sin goles. No obstante los irundarras pudieron marcar en el minuto 7 por mediación de Juan de la Mata tras un despiste defensivo de Martínez de Aramaoina y el cancerbero local. El Real Unión, obligado a recomponer su plan tras la lesión de Manu Molina a la media hora, llevó la iniciativa con la obstinación de quien carga sobre sus espaldas la exigencia de la victoria. Sin embargo, el orden y la disciplina del Miniglorias neutralizaron cada intento.
El segundo tiempo abrió tímidamente el duelo, con los cambios de Molo Casas y Ramsés Gil buscando aire fresco en un partido que seguía cerrado como una frontera. Todo lo que unos intentaban, los otros lo deshacían,y los postes se erigieron en guardianes mudos al rechazar las dos ocasiones más claras de los irundarras. Especialmente una de Tellechea, otra vez magnifico. El empate parecía inevitable cuando el cronómetro alcanzó el minuto noventa.
Pero el fútbol, fiel a su esencia de sorpresa, reservaba un epílogo de vértigo. En el 92, Aitor Mañas cazó un balón suelto en la frontal tras un centro desde la banda derecha y lo envió a la red con gran gran precisión, desatando el júbilo albiazul. La victoria parecía asegurada, pero el Real Unión no se resigna nunca. En la última embestida, un penalti determinante y Santi Miguélez, con la serenidad de los que saben que representan más que un equipo, transformó el disparo y selló un empate que, aunque anunciado durante todo el encuentro, llegó envuelto en dramatismo.
El resultado deja al Real Unión con sabor agridulce, consciente de que mereció la victoria por juego y ocasiones, pero que en el último suspiro pudo perder también
Foto: DEPORTIVO ALAVÉS





