EL IRUDEK BIDASOA IRUN SE ADJUDICA LA EUSKAL KOPA ANTE UN BUEN ZARAUTZ 34-40

Los irundarras cierran en Zumarraga una victoria trabajada en una Euskal Kopa muy disputada, donde el Amenabar mantuvo el pulso hasta el tramo final. La defensa bidasotarra y un arreón ofensivo en los últimos diez minutos decidieron un encuentro vibrante.
El IRUDEK Bidasoa Irun firmó en Zumarraga una victoria en su tercer test de la pretemporada invernal, imponiéndose por 34-40 a un Amenabar Zarautz ZKE que demostró por qué llega invicto en Primera Nacional. El partido nació igualado y se mantuvo así durante más de cincuenta minutos, con un intercambio constante de golpes y un ritmo ofensivo que obligó a ambos equipos a jugar con precisión y paciencia.
El conjunto zarauztarra, vertical y valiente, encontró con frecuencia líneas de lanzamiento que incomodaron a la defensa irundarra. Zulaika (9 goles) fue un quebradero de cabeza constante, bien acompañado por Manterola (6) y Unanue (4). El Bidasoa respondía con oficio, pero sin terminar de ajustar atrás ni de encontrar continuidad en el lanzamiento, lo que mantuvo el marcador en un equilibrio casi milimétrico: 4-3, 9-7, 15-14, 19-18…
El choque cambió en el tramo final. Cuando el reloj entró en los últimos diez minutos, los de Álex Mozas lograron por fin encadenar varias defensas sólidas, cerrar espacios y correr con más claridad. Ese pequeño giro —tan difícil de conseguir ante un rival tan fintador— permitió abrir una brecha que ya no se cerraría: del 30-32 se pasó al 32-37, y ahí se quebró la resistencia local. Xavi Tuà (6), D. García (6) y Mielczarski (5) lideraron el arreón definitivo.
Tras el encuentro, Mozas valoró el duelo como “un test muy útil” ante un rival “con mucha claridad ofensiva y muy vertical”, que obligó al Bidasoa a trabajar especialmente en defensa. Reconoció momentos de desacierto en el lanzamiento, pero destacó la claridad de ideas en ataque y la importancia de seguir sumando victorias, aunque no sean el objetivo principal en estas fechas. También tuvo palabras de agradecimiento para Zumarraga, donde se vivió “una tarde bonita, con ambiente y tradición de balonmano”.
La Euskal Kopa deja así una victoria trabajada, de las que no solo suman en el marcador, sino también en la construcción del equipo. Una prueba exigente superada con oficio, paciencia y un final de partido de nivel.





