EL IRUDEK BIDASOA IRUN VUELVE A LA ESCENA CON EL PULSO FIRME Y ALMA EUROPEA. www.txingudiradio.com directo

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EL IRUDEK BIDASOA IRUN VUELVE A LA ESCENA CON EL PULSO FIRME Y ALMA EUROPEA. www.txingudiradio.com directo

 

El Irudek Bidasoa Irun abre este viernes una nueva temporada de Liga Asobal en Artaleku, donde el reloj marca las 20:30 y el aire huele a reencuentro. El rival, Caserío Ciudad Real, llega con la ilusión intacta de quien acaba de ascender, pero también con la mochila cargada de nombres y ambición. El equipo manchego, que ya es el club con más socios de la liga (2200), quiere quedarse. El Bidasoa, por su parte, quiere volver a pelear por lo más alto. Y lo quiere hacer desde casa, desde ese pabellón que tantas veces ha sido refugio y lanzadera.

Álex Mozas lo decía con la serenidad de quien ha visto crecer a su grupo desde dentro: “La eliminatoria europea nos ha dado ritmo, foco y ventaja. Hemos entrenado antes que nadie y eso se nota”. El técnico madrileño no se fía del primer partido, ese que siempre tiene algo de extraño, pero sí confía en lo que ve cada día: “Estamos compitiendo en los entrenamientos como hacía tiempo que no veía”.

La pretemporada ha sido intensa, con dos partidos oficiales ya en las piernas y buenas sensaciones en el Torneo de Egia. El equipo ha afinado su versión, buscando jugar “sueltos, no encorsetados”, como repite Mozas, que insiste en que el objetivo es competir siempre, juegue quien juegue, salga como salga el partido.

Rodrigo Salinas, uno de los pesos pesados del vestuario, lo tiene claro: “En Artaleku tenemos que intentar que la derrota no llegue nunca. Y si llega, que tarde lo máximo posible”. El chileno habla de intensidad, de bloque, de no regalar ni un segundo. “No podemos permitirnos lagunas. El nivel en Artaleku tiene que ser muy alto”, advierte, recordando el susto del curso pasado en Aranda, donde el equipo salvó un punto en el último suspiro.

El Caserío, por su parte, llega con una plantilla larga y competitiva. Ha sumado nombres como David Fernández (Porto), Omar Sherif ( Cangas), Jorge Romanillos (Guadalajara), Kostas Kotanidis (Olympiacos), Alonso Moreno (Torrelavega y Anaitasuna) y Sergi Mach (Cuenca), aunque este último llega entre algodones. No estarán Sergio Casares ni Carlos Ocaña, pero el equipo manchego ha demostrado en pretemporada que sabe competir.

Mozas no se fía: “Defienden bien, presionan, tienen agresividad. Van a dar que hablar”. Y lo dice sin dramatismos, pero con respeto. Porque esta Liga, como él mismo apunta, “no tiene partidos menores. Aquí cualquiera puede ganar a cualquiera”.

Por arriba, el técnico ve un bloque de cinco o seis equipos que se han reforzado bien. “Va a ser como la temporada pasada. Cada partido tienes que estar preparado. No puedes sestear ni tomarte ningún partido como menos importante que otro”, advierte.

El balón empezará a rodar, pero lo que se juega va más allá. Se juega la identidad, el carácter, el deseo de volver a ser ese equipo que no se rinde, que compite cada minuto. Se juega en cada mirada, en cada pase, en cada defensa. Y Artaleku, como siempre, será testigo y parte. El equipo ya no estará al cuarenta por cien, porque la victoria europea le habrá dado un valor añadido.

 

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