EL CORO AMETSA NOMBRADO ILUSTRE CAPELOMÁGNICO DEL PAÍS DEL BIDASOA POR LOS CHAPELAUNDIS DE IRUN

En una ceremonia cargada de emoción y simbolismo, la Sociedad Cultural Coro Ametsa ha sido distinguida este 4 de octubre como Ilustre Capelomagnico del País del Bidasoa, un galardón que otorgan los Chapelaundis del Bidasoa a quienes contribuyen de forma excepcional al bienestar y la vida cultural de la comarca.
El Salón Tellatueta del Casino de Irun se vistió de gala este mediodía para acoger el acto oficial de entrega del reconocimiento a la Sociedad Cultural Coro Ametsa, en presencia de numerosos asistentes que quisieron compartir este momento histórico. La distinción, que se concede por séptima vez, busca homenajear a personas o entidades que, con su trabajo y dedicación, enriquecen la vida en el País del Bidasoa.
Los Chapelaundis del Bidasoa, agrupación que revive el espíritu festivo y cultural imaginado por Pío Baroja en 1917, han querido destacar la trayectoria musical del Coro Ametsa, fundado en Irun y con décadas de compromiso artístico. “Con este premio queremos agradecer la gran labor cultural que el Coro Ametsa viene desarrollando en la comarca y que tanto nos ha aportado”, señalaron los organizadores.
El coro, que ha representado a Irun en escenarios nacionales e internacionales, ha sido clave en la difusión de la música coral vasca y en la formación de nuevas generaciones de cantantes. Su nombramiento como Ilustre Capelomagnico no solo reconoce su excelencia artística, sino también su papel como agente cohesionador de la sociedad en la comarca del Bidasoa.
La ceremonia incluyó palabras de agradecimiento por parte de representantes del coro, intervenciones de los Chapelaundis y un ambiente festivo que recordó el espíritu báquico y universalista del chapelaundismo, esa filosofía que defiende una cultura vasca abierta, plural y profundamente humana.
Zorionak Ametsa, por seguir regalando armonía al Bidasoa. Un histórico periodista, Juantxo Atxukarro Irulegi, Presidente del Coro, recibió el galardón. Foto: G.A.





