DE ANAKA AL CORAZÓN DE IRUN, PASIÓN CULTA DE AGUSTÍN MORATE

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DE ANAKA AL CORAZÓN DE IRUN, PASIÓN CULTA DE AGUSTÍN MORATE

Desde las aduanas hasta el Alarde, pasando por la cocina, el deporte y la cultura, Agustín Morate Zulaika ha convertido su vida en un frente abierto contra el olvido. Capitán de la Compañía de Anaka y cronista incansable, su legado es un arsenal de historias que mantienen viva la identidad irunesa.

 

En Anaka, barrio donde nació en 1950 y donde sigue residiendo, se forjó la trayectoria de Agustín Morate Zulaika. Tras sus estudios en La Salle-San Marcial y en Comercio Exterior, inició su carrera en la agencia de aduanas Ollo, para más tarde convertirse en agente colegiado en Madrid en la promoción de 1979. Durante trece años ejerció en Irun, antes de dedicar más de tres décadas a la industria papelera como técnico de comercio exterior en Papresa.

Su vida, sin embargo, no se limita al ámbito profesional. Aficionado a la cocina, representó a la Sociedad Kurpil Kirolak, cosechando premios y un reconocimiento especial por su participación ininterrumpida durante más de 25 años en el Campeonato de Euskadi de Marmitako. En el deporte, fue fundador y motor del equipo de balonmano  Gure Ametsa, aquel que jugaba en Buenos Amigos y el frontón Uranzu, que sostuvo durante dos décadas.

La cultura y la historia local han sido su verdadera trinchera. Autor de obras como Irun y sus gentes (2017), Las calles de Irun. Breve historia (2021, junto a José Monje) y Irun ayer y hoy (2024), Morate ha dedicado años a recopilar testimonios y semblanzas que hoy forman parte del archivo vivo de la ciudad. Su compromiso con el Alarde de San Marcial lo llevó a desempeñar casi todos los cargos en la Compañía de Anaka, hasta alcanzar el rango de capitán entre 2011 y 2014, símbolo de liderazgo.

Además, presidió la Asociación Cultural Anaka 1881 y fundó la Cofradía Anaka, desde cuya página web www.cofradia-anaka.com ha reunido cerca de 400 semblanzas bajo el título Ilustres y populares de Irun. Una recopilación que se ha convertido en referencia obligada para quienes buscan comprender la historia y la identidad de la ciudad.

La figura de Agustín Morate Zulaika se levanta como un capitán que no abandona la batalla: la de preservar la memoria colectiva de Irun. Su vida es testimonio de cómo oficio, afición y compromiso pueden convertirse en armas poderosas contra el olvido.

 

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