BODAS DE PLATA DEL FICAB: CINE,MEMORIA Y PATRIMONIO EN IRUN

El Amaia KZ se vistió de gala para despedir la 25ª edición del Festival Internacional de Cine Arqueológico del Bidasoa. No fue una clausura cualquiera: eran las bodas de plata de un certamen que, desde hace un cuarto de siglo, ha convertido a Irun en un faro cultural donde el cine y la arqueología dialogan con la identidad de la ciudad.
La gran protagonista de la noche fue la película “La cité oubliée de la dynastie Ming”, dirigida por Stéphane Begoin, que se alzó con el Gran Premio del Jurado. Una obra que rescata la memoria de una civilización perdida y que, en palabras del jurado, refleja el rigor y la belleza de un cine que se atreve a mirar hacia atrás para comprender el presente.
El público, fiel y exigente, entregó su reconocimiento a “El misterio de las cometas del desierto”, de Nathalie Laville, premiada con el galardón especial que lleva la voz de la sala. La organización subrayó que este año la respuesta de los espectadores ha sido unánime: todas las películas han sido valoradas positivamente, prueba del nivel alcanzado por el festival.
Hubo más distinciones que hablan de la diversidad del certamen: el Premio Arkeolan a la Divulgación Científica para “Il vetro dei Romani”, de Marcello Adamo; el Premio EITB, que reconoce la perspectiva de género, para “Off the Archeological Record”, de Katia Calmet; y el galardón de la Sección Educativa para “Emakume Arkeologoak Gipuzkoan”, producido por Aranzadi Zientzia Elkartea.
La ceremonia, conducida por la directora del FICAB, Aizpea Goenaga, contó con la presencia de la alcaldesa Cristina Laborda y de la primera teniente de alcaldesa Nuria Alzaga, quienes entregaron algunos de los premios. Laborda recordó que este año 2025 ha sido “el año romano por antonomasia en Irun”, con la rehabilitación de Irugurutzeta, la inauguración de las termas romanas y el éxito del Dies Oiassonis. “Estas bodas de plata del FICAB son el mejor cierre posible para un año que ha servido para posicionar a Irun como referente turístico y cultural”, añadió.
La clausura se cerró con la proyección de “La Legión del Águila” (2011), acompañada de la ambientación de Bizinema y la Legio V, que transformaron los accesos al Amaia KZ en un escenario romano, con photocall temático y ecos de historia. Fue el colofón perfecto: cine, patrimonio y memoria entrelazados en una ciudad que sabe que su identidad se construye tanto en las piedras antiguas como en las imágenes que las evocan.





