ARTALEKU, UN LATIDO DE SOLIDARIDAD CONTRA LA VULNERABILIDAD

Este viernes 12 de diciembre, el Club Deportivo Bidasoa abrirá las puertas de Artaleku no solo al deporte, sino también a la esperanza. En alianza con Cruz Roja Juventud, la jornada se transformará en un puente entre la pista y la vida, recordando que el juego es un derecho y que la infancia, incluso en los márgenes de la vulnerabilidad, merece crecer acompañada de ternura y dignidad.
La directora de Cruz Roja Juventud en Gipuzkoa, Nahia Palacios, ya expresó que la colaboración del club es más que un gesto: es un impulso que sostiene a las familias más frágiles de la comarca. “Nos sentimos muy agradecidas por la implicación y el apoyo del Bidasoa; esta colaboración nos ayuda a seguir trabajando en favor de quienes más lo necesitan”, afirmó, dejando entrever que cada juguete donado será también una semilla de futuro.
El presidente del club, Gurutz Aginagalde, recordó que el Bidasoa siempre ha estado atento a las necesidades de su entorno. “No es la primera vez que colaboramos con Cruz Roja y para nosotros es un placer volver a hacerlo”, señaló, subrayando que la entidad deportiva permanecerá al lado de quienes requieran ayuda, porque el deporte, en su esencia, también es compromiso con la vida que late fuera de la pista.
Durante el encuentro de mañana, la afición tendrá la oportunidad de donar juguetes nuevos, que serán recogidos y entregados a los niños y niñas de la comarca. En el descanso, la tradicional lluvia de peluches caerá sobre el parqué de Artaleku, convirtiendo el gesto en un símbolo festivo: un estadio que se llena de ternura y que recuerda que la infancia merece ser celebrada.
La campaña insiste en que los juguetes deben ser educativos, no bélicos, no sexistas, y, en lo posible, fabricados con materiales de bajo impacto ambiental. Porque cada objeto entregado no es solo un regalo, sino también un mensaje: el de una sociedad que apuesta por la cooperación, la igualdad y la sostenibilidad.
El Club Deportivo Bidasoa invita a su afición a participar en esta iniciativa, demostrando que el deporte no solo se mide en victorias, sino también en la capacidad de convertirse en motor de solidaridad y en abrazo colectivo para quienes más lo necesitan.





