
El conjunto irundarra suma en Alicante su sexta victoria consecutiva en la Liga Asobal tras imponerse a un combativo EON Horneo (31-34).
Las buenas temporadas no se construyen únicamente desde el brillo, sino que se levantan desde la seriedad, el oficio y la capacidad para resolver partidos incómodos. Ahí volvió a aparecer este sábado Irudek Bidasoa Irun, que supo manejar los tiempos de un encuentro exigente para derrotar al EON Horneo Alicante por 31-34 y encadenar su sexta victoria consecutiva en la Liga Asobal.
Son ya doce puntos de doce para el equipo de Álex Mozas, una racha que confirma el excelente momento de una escuadra que sigue creciendo mientras combina la exigencia europea con su gran rendimiento doméstico. Apenas unos días después de la dura batalla de Limoges —sin incendio—, los irundarras demostraron que tienen recursos suficientes para competir también lejos de Artaleku.
El partido comenzó con la mejor versión defensiva del Bidasoa. Las bajas obligaban a reajustar piezas y la ausencia de Eneko Furundarena reducía las alternativas en el centro de la retaguardia, pero Sladkowski y Mario Nevado asumieron el mando. Apareció, además, un sólido David Faílde, precisamente en una pista muy especial para él, para construir una salida casi perfecta.
El 2-6 que estableció Gorka Nieto antes del minuto nueve reflejaba la superioridad visitante. El EON Horneo intentó reaccionar de la mano de Iván Montoya y de la potencia anotadora de Walid, pero el conjunto irundarra supo mantener siempre la calma, incluso en situaciones comprometidas.
Uno de los momentos clave de la primera mitad llegó cuando los bidasotarras tuvieron que afrontar una doble inferioridad simultánea por las exclusiones de Salinas y Peciña. Dos minutos con dos jugadores menos que acabaron con un sorprendente parcial de 0-0. Una demostración de carácter que terminó reforzando la confianza de Irudek.
A partir de ahí, el Bidasoa encontró continuidad en ataque y llegó al descanso con una ventaja merecida de 14-18. El encuentro parecía encarrilado, aunque todavía quedaba mucho camino por recorrer. Tras el paso por los vestuarios, el conjunto alicantino elevó el nivel de agresividad competitiva y encontró argumentos para mantenerse con vida. Leo Maciel relevó a Faílde y respondió con personalidad en los primeros minutos, permitiendo a los irundarras conservar una diferencia que llegó a alcanzar los seis goles.
Sin embargo, Alicante nunca se rindió. Las intervenciones de Pau Guitart y la insistencia ofensiva de los locales redujeron las distancias hasta situar el partido en una zona de máxima tensión. Cuando el choque amenazaba con complicarse de verdad, apareció la figura de Xavi González. El extremo navarro firmó una actuación sobresaliente con once goles, siete de ellos desde los siete metros. Cada lanzamiento transformado en los minutos decisivos sirvió para contener la reacción local y sostener al conjunto de Mozas cuando más apretaba el rival. Once de once.
También tuvo importancia el ajuste ordenado desde el banquillo. Con Tuà adelantando su posición en defensa para formar un 5:1 más agresivo, el Bidasoa consiguió incomodar la circulación local y recuperar una renta que resultó definitiva.
El último tanto, obra de Sladkowski, acabó por sellar una victoria trabajada, mucho más laboriosa que brillante, pero igualmente valiosa. Porque los equipos que aspiran a estar arriba necesitan saber ganar cuando el partido no es perfecto. Y este Bidasoa lleva seis jornadas consecutivas demostrando precisamente eso. Alicante no fue una exhibición. Fue algo más importante: una confirmación. La de un equipo sólido, competitivo y cada vez más convencido de sus posibilidades. Seis victorias seguidas en la Liga Asobal ya no son una casualidad.
Ficha del partido
EON Horneo Alicante (31): Montoya (6), Walid (8), Sánchez (6), Vasconcelos (4), Sempere (3), Reinante (2), Parker (1), Borragán (1).
Irudek Bidasoa Irun (34): Xavi González (11), Mario Nevado (4), Iñaki Cavero (3), Esteban Mujika (3), Gorka Nieto (3), Martín (3), Sladkowski (2), Tuà (2), Iribar (2), Magalhaes (1).
Parciales: 2-2, 3-6, 6-8, 8-10, 10-14, 14-18; 18-21, 19-24, 22-25, 26-29, 28-31 y 31-34.
Incidencias: Encuentro disputado en el pabellón Pitiu Rochel de Alicante ante cerca de un millar de espectadores, con presencia de aficionados bidasotarras en las gradas.
