JOSEBA AMUNARRIZ, EL TIMÓN EN TIEMPOS DE CAMBIO

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JOSEBA AMUNARRIZ, EL TIMÓN EN TIEMPOS DE CAMBIO

Hay personas que no se desgastan con el tiempo, sino que se moldean con él. Que no suman años, sino sabiduría. Joseba Amunarriz, patrón de la Ama Guadalupekoa, ha navegado más de cuatrocientas regatas en la ACT. 

Lo estoy viendo recoger la bandera de O Grove en 2003, en un tablado, con aquellos ojos vivarachos y voz rasposa. Ya ha llovido... De todos modos Mari, Koldo Díaz, Frantxis, Bandrés, Joxemi Elduayen y tantos otros pueden responder a cualquier pregunta, sobre todo porque fue el comienzo de una nueva era para  Hondarribia Arraun Elkartea. Ha saboreado victorias, ha sostenido trofeos, ha sentido el peso de la gloria. Pero hoy, su desafío no está en los segundos que marca el reloj, sino en el instante previo al primer golpe de remo. En el silencio compartido con una tripulación que empieza a descubrirse.

La trainera de Hondarribia ha cambiado. No es una transición simbólica, es una transformación real. Caras nuevas, incertidumbres frescas, ilusiones que aún no han sido puestas a prueba. Y en medio de esa renovación, Amunarriz sigue ahí. No como espectador, sino como faro. Como quien sabe que el mar no se conquista, sino que se aprende a escuchar.No es una frase lanzada al aire. Es una convicción profunda. Porque cuando la fuerza aún no se ha curtido, la ilusión es lo que empuja. Y él, que ha vivido todas las mareas, sabe que la esperanza también tiene ritmo.

El capitán que guía sin imponer

Amunarriz no lidera desde el mando, sino desde la presencia. Su forma de mirar el horizonte tiene algo de lectura silenciosa, como si pudiera anticipar lo que otros apenas intuyen. No alza la voz para ordenar, la usa para invitar a confiar, a remar juntos, a creer en el grupo.

Cada maniobra, cada giro, cada decisión en el agua lleva algo más que técnica. Hay instinto, hay respeto por el entorno, y hay una certeza que no se negocia: los jóvenes necesitan tiempo, pero también ejemplos que los sostengan.

Él lo entiende. Y por eso sigue. Porque su rol ya no es solo alcanzar la meta. Es enseñar a resistir cuando se pierde, y a recordar de dónde se viene cuando se gana. 

El mar como reflejo de lo que somos

Amunarriz ha visto pasar generaciones. Ha vivido los años dorados y los momentos de sequía. Ha sentido el peso de la bandera y la frustración del bote que no responde. Pero nunca ha dejado de remar. Porque para él, el remo no es una disciplina. Es una forma de estar en el mundo.

Y ahora, con una cuadrilla joven, con un proyecto que apenas comienza a tomar forma, su figura se vuelve más esencial que nunca. No por lo que ha sido, sino por lo que todavía puede inspirar.Joseba Amunarriz no es solo el patrón de Hondarribia. Es el vínculo entre lo que fuimos y lo que aspiramos a ser. Y mientras el mar siga hablando, él seguirá escuchando. Porque hay quienes no necesitan cambiar el rumbo. Solo necesitan estar presentes cuando el viento decide girar. Y el sábado será el patrón de un bote que estará en la tanda de honor. Ohorezko txandan etxean, eta hori gaur egun ez da makala. Eta orain Iñakirekin jartzen dizut argazkian. Tirua bezala!