CARTA ABIERTA A SERGIO FRANCISCO, ENTRENADOR DE LA REAL SOCIEDAD

Cuando el fútbol se parece a la vida, el valor de empezar
Hoy empieza tu historia en Primera. No es un comienzo cualquiera. Es de esos que se recuerdan con el paso de los años, cuando el fútbol ya no es vértigo sino memoria. Mestalla te espera. Con su ruido, su historia, su exigencia. No es un escenario amable, pero tampoco lo fue el Stadiium Gal cuando empezaste.Todavía te recuerdo en campos increibles. Y sin embargo, allí sembraste. Con paciencia, con trabajo, con esa humildad que no hace ruido pero deja huella. al igual que en Zubieta, como formador y educador.
Te has ganado este sitio sin atajos. Lo saben los que te han visto crecer, los que han compartido vestuario contigo, los que han sentido tu mano en la espalda cuando las cosas no salían. Hoy no solo debutas tú. Debuta una forma de mirar el fútbol. Más cercana, más honesta, más nuestra.
La Real llega con dudas, como todos al empezar. Se han ido nombres que dolían. Zubimendi, Aguerd, Olasagasti. Y quizá alguno más. Pero quedan otros. Quedan los que creen. Y sobre todo, quedas tú. No sé si ganarás esta noche. No sé si el balón querrá entrar o si el árbitro decidirá mirar hacia otro lado. Pero sí sé que hay algo más importante que el marcador: el modo en que se empieza. Y tú empiezas con verdad.
Recuerda que el fútbol es también emoción. Que hay niños que hoy verán el partido y soñarán con ser como tú. Que hay veteranos que volverán a ilusionarse. Que hay una afición que no pide milagros, solo compromiso.
Camina con calma. Escucha el silencio entre jugada y jugada. Mira a los tuyos a los ojos. Y sobre todo, sé tú mismo. Porque eso, Sergio, ya es ganar. Y te acordarás de muchas personas, especialmente de las que confiaron en tus cualidades para trabajar desde la barrera. Entre ellos Imanol Idiakez, y otros. Que empiece el baile Sergio.
Con respeto y admiración, los de casa.
